COLOCARÁN OFRENDA A LOS ANGELITOS ESTE 31 DE OCTUBRE EN EL BARRIO DE SAN JUAN DE DIOS

COLOCARÁN OFRENDA A LOS ANGELITOS ESTE 31 DE OCTUBRE EN EL BARRIO DE SAN JUAN DE DIOS

Como ya es tradición, las y los angelitos sanmiguelenses recibirán sus ofrendas este jueves 31 de octubre en el Jardín de San Juan de Dios.

El Gobierno Municipal a través de la Dirección de Educación y Cultura, informó que podrán participar las personas que gusten colocar una ofrenda a su angelito o también ser voluntarios para iluminar el camino de las niñas y niños que mantienen vivo su recuerdo ahora desde el plano espiritual.

La colocación de ofrendas iniciará a las 12 del mediodía, previo a la inauguración del evento que será a las 6 de la tarde.

Posteriormente, las autoridades municipales encabezarán la inauguración acompañados por un grupo de nipones representantes del país invitado de honor: Japón.1

Durante este acto, el Coro de Niños y la obra de teatro “Huesos, Calacas y Calaveras”, llenarán de magia este espectáculo con títeres y máscaras para todos los asistentes.

Además, el grupo de japoneses mostrará sus tradiciones, al rendir culto a los muertos colocando veladoras flotantes en la pila del atrio de San Juan de Dios, ya que en su cultura creen que la luz de la vela abre un portal para que las almas regresen a convivir con sus seres queridos durante estos días.

En la Plaza de los Insurgentes también se colocará una linterna gigante para que la gente escriba el nombre de sus difuntos, como forma de reconocer su cultura.

Todas estas actividades surgen un día antes del 1º de noviembre, fecha en que tradicionalmente se recuerda a todas aquellas personas que vivieron una vida llena de fe, aunque no hayan sido reconocidas canónicamente como santos, pero que fueron ejemplo para los suyos. También se hace en honor a los niños difuntos, a quienes suelen visitar en el panteón donde están enterrados. 

En su ofrenda se coloca comida especial, atole, frijoles, guisados sin chile, frutas y dulces. 

La fiesta del 1 de noviembre se remonta a principios del siglo IV, cuando la iglesia decidió honrar a los mártires por el poder romano.